“Toda escritura nace de una herida que nunca cicatriza, porque su abertura es la posibilidad de la escritura”
Eduardo Milán
martes, 26 de febrero de 2013
Quien dice que la
tarde no puede cerrarme la boca declaros fantasmas que se van haciendo viejos. Un humo gris me exprime las
sienes. Flores palpitan en mis manoscomo niños hambrientos. Es mi funeral, el tuyo.
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