lunes, 19 de agosto de 2013

Juventud
Buscábamos los caminos que anteceden a la altura.
Y cantábamos esa canción que no conoce  el  límite de ninguna voz humana.


Las musas se han escindido ¿como escribe ahora el corazón, entre esa laguna en llamarada y la memoria seca?

domingo, 18 de agosto de 2013



Dejaré que la lluvia hable por mí. La verdad es un sueño multiplicado y esquizo. Me aferro a la última palabra que pronunciamos. El dolor es un niño adormecido.




Son esas flores que escriben con oro el otoño, ellas no entienden de la incertidumbre ni del barro póstumo. Es mi necesario sacramento alegrarme en mis oscuras letras,  vicio de vivir desvinculada Escribir es respirar trazos ciegos entre rejas, renglones son prisiones, aun si  mi espíritu hace esquina, en un cielo con estrellas


FUI HASTA EL LUGAR DONDE ESTABAN LAS  LÁGRIMAS QUE NUNCA HABÍA LLORADO, ESE TINTERO QUE EL CORAZÓN COLUMPIA DEBAJO DE CUALQUIER SOL